
Las potencias explotadoras y teocráticas luchan contra dirigentes integristas y sanguinarios imponiendo su política de exterminio y terror. Mientras, la población civil (tan teocrática como los anteriores aunque algo menos armada y muchísimo menos alimentada) sucumbe entre escombros y miseria. Todo esto en el nombre de Dios ( Insertar el nombre de turno a gusto del consumidor :Aláh , Yahvé, Perico el de los palotes...) Bienvenidos a 2009.









